sábado, 25 de octubre de 2014

EL EXPRESIONISMO ABSTRACTO Y LA CIA


Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, los surrealistas se dispersan, algunos 
de ellos (Bretón, Ernst, Masson) abandonan París y se trasladan a los Estados Unidos, 
donde siembran el germen para los futuros movimientos americanos de posguerra 
(expresionismo abstracto).

Paul Jackson Pollock (Cody, Wyoming, 28 de enero de 1912-Springs, Nueva York, 11 
de agosto de 1956), más conocido como Jackson Pollock, fue un influyente pintor 
estadounidense y una importante figura en el movimiento del expresionismo abstracto.


Era reconocido por su estilo único de salpicar pintura.
En Noviembre de 2006 el cuadro “Número 5? (1948) de Jackson Pollock se convirtió 
en el tercer cuadro más caro de la historia.



Un inversor mexicano pagó 140 millones de dólares por el lienzo

Inicialmente, se trató de un movimiento marcado por influencia del surrealismo.
La primera generación del expresionismo abstracto la forman una quincena de pintores 
que trabajaron en Nueva York entre 1942 y 1957, entre ellos:

Willem de Kooning (1904-1997)



Arshile Gorky (1904-1948) a quien se reputa ser el  líder y precursor.



William Baziotes

Adolph Gottlieb
Philip Guston

Franz Kline

Robert Motherwell (1915-1991)

Ad Reinhardt

Mark Rothko ( 1903-1970 ) 


Y Clyfford Still.

Generalmente son abstractos en el sentido de que eliminan la figuración. No obstante, 
hay excepciones y algunos emplean trazos figurativos, apareciendo figuras reconocibles, 
como ocurre con las Mujeres de Willem de Kooning.



Sus pinceladas enérgicas lo han convertido en el cuarto cuadro más caro de la historia.

Steven A. Cohen adquirió Woman III, de Willem Kooning, por 137.500.000 dólares (105.736.481,47 euros) en noviembre de 2006.

Las telas presentan un aspecto geométrico que las hace diferentes de movimientos 
precedentes, como el surrealismo. El cromatismo suele ser muy limitado: blanco y negro, 
así como los colores primarios: magenta, amarillo y cían.
Los pintores expresionistas que redujeron la obra a prácticamente un solo color, estaban ya anticipando el arte minimal

Los conflictos bélicos, como ya hemos tenido ocasión de ver en multitud de ocasiones, 
han influido de forma notable en el devenir de la Historia del arte, ya sea causando la 
destrucción y el expolio de obras, o bien alimentando la inspiración de los artistas.

Goya

En otros casos, sin embargo, han sido los mismísimos servicios de inteligencia de las 
distintas potencias los que han promovido y apoyado ciertas corrientes artísticas con 
la intención de perjudicar al adversario.
Eso es precisamente lo que habría ocurrido con el expresionismo abstracto, al parecer 
sin que lo supieran sus principales representantes, nada más y nada menos que por la
Agencia Central de Inteligencia, la CIA. 

La GUERRA FRIA Y LA CIA.

Tras la Segunda Guerra Mundial, surge en el panorama internacional un mundo polarizado, liderado por las dos grandes potencias económicas: Estados Unidos y la Unión Soviética.
Europa y gran parte del resto del mundo fueron repartidas entre ambas.
En el bloque dominado por la primera se promovió la democracia liberal y el capitalismo, 
mientras que en la segunda se intentó consolidar un sistema político comunista y una economía planificada por el gobierno.
Tratado de yalta, Roosevelt, Churchill y Stalin 


En los años que siguieron a la contienda, el gobierno de los Estados Unidos estaba muy preocupado por la identificación existente entre una buena parte de los intelectuales y 
artistas europeos y los ideales marxistas-leninistas de la Unión Soviética.

Por esa razón, la agencia de inteligencia tomó la decisión de crear un programa 
clandestino y de alto secreto que sirviese para contrarrestar la enorme influencia de la 
esfera cultural soviética entre las elites intelectuales europeas y sustituirla por otra de 
origen estadounidense que sirviese a sus intereses.

De este modo, y sin que en la mayor parte de los casos los beneficiados lo supieran, la CIA financió la publicación y edición de multitud de revistas y libros europeos de corte cultural 
en los que se reproducían textos afines a los intereses de Washington, y al mismo tiempo 
organizó congresos, conciertos y exposiciones de arte, especialmente de expresionismo 
abstracto.

Con su apoyo al expresionismo abstracto, la CIA buscaba minar el interés hacia el realismo socialista, de carácter  figurativo y con un importantísimo mensaje social, que prosperaba 
en la Unión Soviética y que gozaba de gran éxito entre artistas e intelectuales europeos.

Vladimir Volegov


Para lograr su objetivo, la agencia contó con la colaboración de entidades privadas, como
la Fundación Rockefeller o el influyente y prestigioso Museum of Modern Art (MoMA) 

de Nueva York. 

De lo que no hay duda es que, sin la implicación de la CIA, las obras de artistas de esta 
corriente, artística americana no gozarían hoy de la misma popularidad y éxito que poseen 
en todo el mundo.

Es posible que esta labor de propaganda cultural hubiese continuado durante más tiempo, 
de no ser porque a finales de los 60, medios como el New York Times destaparon la 
existencia de aquellos planes clandestinos.

Hasta pronto.