miércoles, 23 de julio de 2014

PARIS Y SUS MUSAS, KIKI, Y LA ABSENTA

Los barrios de Montmartre y Montparnasse dejaron de ser simples colinas para 
funcionar como imán de las mentes más despiertas del mundo. 
La mezcla producía personajes excéntricos, hambre, miseria, demonios personales, 
la oposición a la burguesía a la vez que una necesidad de nutrirse de su sensibilidad, 
el deseo del burgués de participar aunque fuera un poco de la locura de ser pobre.

PARIS 1900 1925




La capital francesa fue hasta la II Guerra Mundial una narrativa continua de personajes 
que se entrelazaron, influyeron unos en otros y propiciaron un microclima frágil pero 
constante que cambió las concepciones artísticas más básicas de la historia del arte.

Una de las grandes musas y fuente de inspiración de los artistas, no fue una mujer
pero la llamaban " EL ADA VERDE ".
" LA ABSENTA "



Entre los años 1880 y 1914, muchos artistas cedieron ante la poderosa tentación 
de la absenta. Conocido como "La Fée Verte" o el hada verde, este mítico brebaje 

alcanzó su máxima popularidad cuando la bohemia lo convirtió en su musa favorita.
Vincent van Gogh, Gauguin, Baudelaire, Manet, Picasso, Degas, Toulouse Lautres, 
Sawa, Rimbaud, Paul Verlaine... fueron algunos de sus más ardientes bebedores.
prefirieron la absenta por ser el más potente y místico de todos los licores: una bebida
amarga a la que se le atribuían poderes inspiradores y mágicos, y que rápidamente se
convirtió en la vedette de la fiesta parisina.




Con su maravilloso color verde, y su amargo y fuerte sabor, se convertirá de inmediato
en un símbolo de la rebeldía de la época. 

Este carácter revolucionario se agudizará aún más cuando el licor se prohibe en 1915 en 
Francia y en casi todo el resto del mundo, obligando a sus usuarios a comprarlo en forma 
ilegal o en farmacias, donde el absenta se venderá como "tónico para el pelo".



En 1914 apareció por las calles de París una mujercita de tan solo 13 años, que se llamaba

ALICE PRIN




Nacimiento 2 de octubre de 1901 Francia, Châtillon-sur-Seine
también conocida como Kiki de Montparnasse, fue una modelo, cantante y actriz francesa
que se convirtió en musa de varios artistas europeos y de todo el mundo: Chaïm Soutine,
 Francis Picabia, Jean Cocteau, Alexander Calder, Per Krohg, Hermine David, Pablo Gargallo, Toño Salazar, Moïse Kisling, Man Ray.  



Pablo Gargallo


Su madre, Marie Prin, soltera, decidió dejar a la niña con su abuela y marcharse a trabajar
a París.

Con 13 años, Alice marchó a la capital para reunirse con su madre y empezó a trabajar en
un taller de encuadernación, al tiempo que se desnudaba para los artistas.
Su primer amante fue el pintor  Maurice Mendjizky 






Cuando su madre se enteró de que trabajaba como modelo la repudió y la echó de casa.
Maurice Mendjizky 1924

Mujer de sentimientos profundos aunque consciente de su cuerpo, de su sexo y 
deseo de placer pero tampoco apostaba por amores efímeros.
Moïse Kisling

Una mujer independiente que se atrevió a vivir su propia vida, casi siempre al lado 
del hambre y la miseria pero con dignidad,  fue una superviviente.
Gustaw Gwozdecki


Kiki no hablaba de feminismo se igualaba a los hombres en su deseo de disfrutar 
de la vida.
Kees Van Dongen

En 1929 los artistas la  coronaron como “reina de Montparnasse” y una multitud la 
acompaño hasta el famoso bar La Coupole, donde se celebró un banquete en su honor.

Ernest Correlleau

Man Ray, pintor y fotógrafo  también cayó a sus pies.


La conoció en 1921 cuando ella montaba un escándalo en una terraza de París.


El camarero se negaba a atender a Kiki y a una amiga porque, al no llevar sombrero y 
estar solas, se les podía confundir con prostitutas.


Ella puso un pie descalzo sobre la silla y otro sobre la mesa, vociferando que no vendía 
sus atributos, que ni ella ni ningún conocido suyo volverían a ir al negocio.
Cuando terminó el discurso dio un salto para bajar, calculando el vuelo de su vestido para 
que se adivinara que no llevaba ropa interior. “¡Sin sombrero, sin zapatos y sin bragas!”, 
exclamó.
Man Ray

Man Ray probablemente fue su gran amor, una relación apasionada y tormentosa, su 
compañero durante varios años, una unión de intercambio, él dio forma a las cualidades 
de Kiki y ella fue su musa más inspiradora. Protagonizó las instantáneas más conocidas 
ganando la inmortalidad en montones de fotografías y películas.
Man Ray la inmortalizó en su célebre Violín de Ingres.



Su relación con Kiki de Montparnasse se tornó obsesiva y turbulenta por ambas partes. 
Los dos eran terriblemente celosos y posesivos y todo el vecindario se enteraba de sus escandalosas peleas.

En 1929 Lee Miller

Una modelo estadounidense  recién llegada a París, le pidió a Man Ray ser su asistente. 
Miller demostró pronto su talento como fotógrafa. Se enamoraron. 
En la última discusión de pareja con Kiki, en un bar, Ray escapaba bajo las mesas del 
restaurante mientras la Reina de Montmartre le tiraba platos.

Luigi Corbellini.

Kiki era alegre, humilde, divertida; cantaba en bares y cabarets canciones de letras 
picantes,  y contaba anécdotas atrevidas y mordaces, pero también estaba llena de 
nostalgia y melancolía, lloraba cuando entonaba tristes baladas.



Kiki abrió su propio cabaré “Chez Kiki”.



Pero a principios de los años 30 Montparnasse empezó a languidecer.
La Segunda Guerra Mundial dispersó a los habitantes de este barrio por todo el mundo
y, cuando volvió la paz, Kiki recorría los cafés cantando sus viejas canciones y pasando
un platillo después.

Aún así ella siempre fue optimista y así lo demostraba en una de sus frases mas conocidas
“todo lo que necesito es una cebolla, un poco de pan, y una botella de color rojo, y siempre
voy a encontrar a alguien que me lo ofrece”

Existen dos versiones diferentes, referente a su muerte. Una versión es que pasó sus
últimos años de vida en un hospital mental. y fallecía en  Sanary-sur-Mer, 29 de abril
de 1953.

En la otra version dicen que....



En 1953 apagada por el alcohol y las drogas murió sola en la calle, en el barrio se hizo una 
colecta para su funeral, hasta el Cimetiére du Montparnasse la acompañaron en procesión 
una gran multitud de artistas. Fujita dijo que con ella se enterraban los días de gloria de Montparnasse.

Fujita


Fujita y Alice Prin la gran musa conocida como “KIKI de Montparnasse”


Hasta pronto.