viernes, 9 de noviembre de 2012

INAKADATE UNA HISTORIA DE AMOR

Uno de los pilares del arte en todas sus facetas es el amor, sea en el arte literario
cinematográfico, musical, las artes plásticas y la escultura. Sin la musa del amor y el
desamor, no existiría el arte.

El arte milenario oriental es de todos conocido. Esta también muy ligado a la naturaleza







Esta historia de amor no es la clásica que se profesan los humanos, si no el amor
de unos agricultores, hacia a su pueblo INAKADATE, Japón y a su trabajo  diario
que han conseguido convertir su pueblo, en un autentico museo con sus campos de arroz.

Lo que parece una imagen normal en una plantación de arroz.



Cuando avanza el verano y las plantas crecen empiezan a emerger.  


Sus ilustraciones detalladas.


Este arte se inicio en 1993 como un proyecto de revitalización local.



Dicha idea surgió de las reuniones de los comités de aldea.



Para la creación de las imágenes los agricultores, utilizan las plantas de arroz de color
diferente, colocandolas estratégicamente, para conseguir su propósito artístico.







Y de esta forma los agricultores de Inakadate nos dan una lección de arte y nos demuestran
que no hace falta ser un gran divo del arte, simplemente amar tu oficio.



Hasta la próxima semana.