martes, 15 de marzo de 2016

MONUMENTO A COLON HISTORIAS ENTRELAZADAS

Detrás de un monumento, nombre de una calle, o de cualquier obra de arte, se pueden
encontrar mil y una historia, tan importantes como la propia obra.



Transporte de la plataforma Grabado realizado por N. Vázquez en 1887.



En la ciudad de Barcelona concretamente en la Plaça de la Pau, en la confluencia 
de las Ramblas y el Paseo de Colón, justo al lado del puerto barcelonés se encuentra 
un famoso monumento levantado en honor a Cristóbal Colón.

Fue concebido por el arquitecto catalán Gaietà Büigas (Sardañola del Vallés, Barcelona, 
1851 - 1919) 


toneladas de peso, incluyendo la estatua de 7 m de altura obra del escultor Rafael Realizado como un conjunto escultórico de 60 m de altura y 233  toneladas de peso,
incluyendo la estatua de 7 m de altura obra del escultor Rafael Atché.
                                             

(Barcelona, 1854-1923) fue un escultor catalán. Conocido principalmente por su escultura
 de Cristóbal Colón que corona el monumento barcelonés dedicado al almirante.




La Fundición Comas, imagen actual.



Abrió en 1853,  su actividad era la fabricación de máquinas diversas, moldes y fundición de metales. Entonces ya ganó a pulso su prestigio al recibir el encargo de toda la decoración 

en bronce del monumento.



Sin embargo, sucumbió ante una crisis económica y ello llevó a sus tres propietarios a
plantear la idea de reconvertir la fábrica en una sala de baile.



Cada uno de ellos se encargó por su cuenta de proporcionar una orquesta, abrir un bar 
y acondicionar la sala. Y así fue, que abrió un modesto local de ocio bautizado con el 
nombre de La Camelia Blanca.
El hijo de Jaume Daura, de nombre Ramón, con tan solo 15 años de edad decidió hacerse
cargo de la nueva sala y decidió viajar a París para tomar referencias de cara a la 
decoración interior. “dejaré La Paloma convertida en el Salón de los Espejos de Versalles”
La Paloma seria el nuevo nombre que adaptaría inspirado en el nombre de uno de los 
perros del vigilante.


Las pinturas del techo fueron a cargo de los pintores escenógrafos del teatro del Liceo,
Salvador Alarma Barcelona, 1870 – Barcelona, 26 de marzo de 19411
retrato realizado por Ramón Casas.



Y Miquel Moragas. Barcelona, 1840 — Barcelona, 1916 



Las molduras y los relieves con ribetes dorados fueron a cargo del artesano Ramón Mestres



No fue hasta 1928 que se instaló la espectacular lámpara de techo que preside e ilumina 
toda la pista, elemento que simbolizó el final de las obras de construcción de la sala de 
baile y que se celebró con una gran fiesta de carnaval.
El local que empezó a ser frecuentado por artistas e intelectuales de la Barcelona bohemia.
Entre algunos de los habituales estaban Pablo Picasso,



que conoció allí a su primera novia Rosita del Oro. Y Salvador Dalí,



que sentado en un palco dedicaba su tiempo a dibujar a los personajes que visitaban 
la sala.

Al estallar la Guerra Civil, La Paloma fue incautada y reconvertida en galería de tiro.
Hasta la posguerra no fue devuelta nuevamente a Ramón Daura, que reabrió la sala de 
baile e inventó un personaje llamado La Moral para evitar que el régimen franquista 
tachara el recinto de centro de vicios. La Moral era un hombre encargado de pasearse 
por la pista de baile con un bastón en la mano cuya misión era separar las parejas que 
se pegaban más de lo consentido mientras bailaban. Dicho personaje se extendió por 
todas las salas de baile en toda la geografía.

Curiosa entrada de baile en tiempos de la dictadura.


La Paloma empezó a padecer los primeros síntomas de decadencia y a perder el 
esplendor de las décadas anteriores, pero gracias a un grupo de artistas la sala se 
mantuvo viva.
Fueron los pintores Josep Guinovart



y Marc Aleu, el fotógrafo Francesc Català-Roca



y el escultor Xavier Corberó quienes volvieron a darle vida y a extender su fama.


Desgraciadamente, la ampliación de la oferta lúdica a discoteca aunque fue con la buena 
fe de atraer al público joven terminaría por convertirse en la tumba del local.


video

Fue declarada por la guía Lonely Planet, en 2005, como la mejor sala de baila del mundo.
La Noche de Fin de Año de 2007 fue el último día en que la sala permaneció abierta.

La polémica del monumento.




Dicha estatua representa a Colón con el brazo derecho extendido y el dedo índice 
señalando hacia el mar. Inicialmente se dijo que señalaba a América, pero esta 
afirmación creó polémica ya que América está situada en sentido contrario a dónde 
señala el dedo.

Al parecer esa era la intención de su autor, pero se creyó que el público no 
entendería que señalara tierra adentro, hacia el corazón de la ciudad.


Así que empezaron las teorías: que si no señala ningún punto en concreto, 
simplemente hacia el mar, que si señala a Génova, ciudad en donde se supone que 
nació, que si señala a las Indias, donde el navegante quería llegar…
Con ayuda del programa Google Earth y fijando un punto cercano señalado por el 
dedo (como el puente sobre el puerto), es posible extender una línea recta que 
desvela la verdadera orientación de la estatua: la playa de Sa Calobra en la isla 
de Mallorca.



Como buen aventurero y navegante que era Cristóbal Colon, señala una playa que solo
tiene acceso por el mar y andando a trabes de un túnel excavado en las rocas.

Hasta pronto.