jueves, 30 de enero de 2014

UN CUADRO, LA HISTORIA DE UN ATENTADO

MICHEL STTOW pintor flamenco nacido y muerto en Reval, ciudad hoy denominada 
Tallin, en Estonia; y por entonces una de las ciudades bálticas de la Liga Hanseática, 
de cultura alemana (alemanes del Báltico). 
Durante la mayor parte de su vida artística fue pintor de cámara para los Reyes Católicos 
de España y los Habsburgo hispano-germano-flamencos.

ISABEL Y FERNANDO ( los REYES CATOLICOS )



Cuando estaba en Barcelona, el rey Fernando II el Católico solía recibir en audiencia 
los viernes. 
El viernes 7 de diciembre de 1492, poco después del mediodía, al salir el monarca del 
Palacio Real acompañado por su séquito

Las escaleras donde se produjo el atentado.



se abalanzó sobre él un hombre, Joan de Canyamars, que lo cosió a puñaladas al grito de “Torna’m la corona, és meva!”. ( Devuelveme la corona, que es mía )  
El rey quedó malherido, con un corte en el cuello que a punto estuvo de resultar mortal.

Solo existe un retrato del rey que dan fe de este atentado. Dicha obra esta realizada por
MICHEL STTOW



En el se muestra la cicatriz en el cuello.



Y como verán esta cicatriz  pintada por MICHEL STTOW tiene un relato histórico
espeluznante y macabro.

El 12 de diciembre, Canyamars hubo de enfrentarse a un cruel suplicio. 
Dada la gravedad del caso, fue condenado a ser paseado en un carro por la ciudad 
mientras era mutilado por el verdugo. En la plaza del Blat, le cortaron una mano, y en la 
del Born, donde murió, la otra. 
En la plaza Sant Jaume, en la plaza Nova y en la plaza de Santa Anna le siguieron amputando extremidades. 
Tras pasar por la calle de Sant Pere, la comitiva salió de la ciudad y los restos fueron 
quemados, con carro y todo, en el cementerio (Poblenou).

Y es que casi siempre detrás de una obra, esta una historia.